Arquidiócesis de Barquisimeto Educación personalizada para el Amor y la Sexualidad Pastoral Familiar e Infancia Programas

Perfil del Facilitador

FAMILIA
  • “Nadie da lo que no tiene”. El facilitador será una persona que cree y vive lo que predica con una jerarquía de valores consecuente con lo que enseña  y con una personalidad definida y estable.
  • Facilidad de expresión, lenguaje digno, claro y apropiado para el público al que se dirige.
  • Capacidad de observación y escucha de las inquietudes y dudas de los participantes; así como la habilidad para promover en las personas su derecho a opinar y expresar sus sentimientos.
  • Respetar las diversas opiniones y puntos de vista de la audiencia pero sin consentir ideologías  o anti valores que puedan confundir al grupo.
  • Poseer los conocimientos necesarios para enseñar, argumentar y responder a las preguntas e inquietudes, adecuándolas a las edades y estados de vida de los participantes.
  • Formación permanente.  Interés por el estudio, la investigación y la actualización; así como la participación en conferencias, charlas, seminarios o talleres  relacionados con la educación sexual.
  • Poseer criterios claros para saber investigar en fuentes de información adecuadas con una visión humanista y cristiana para lograr  discernir entre la verdad y el error.
  • Conocer y utilizar recursos metodológicos de acuerdo al tema y al grupo con el que va a trabajar,  tales como: dinámicas de grupo, juegos, actividades didácticas, socio dramas, entre otros.
  • Conocer y aplicar en los talleres  normas que permitan la escucha activa y el respeto a los diversos puntos de vista.  Sabiendo que el taller no es un espacio terapéutico, evitará promover  la exposición de   intimidades personales o de  los participantes.
  • Capacidad para organizarse y planificar su servicio como facilitador sin abandonar a su propia familia o trabajo.
  • Disponibilidad de tiempo para cumplir con los compromisos adquiridos.

Propuestas: formación permanente a través de talleres:

Dirigido a:

  • Formar a los coordinadores de los programas.
  • De la pastoral familiar a nivel arquidiocesano.
  • Formar a los coordinadores de los programas de la pastoral familiar a nivel parroquial.
  • Sesiones sabatinas de 4 horas  – 1 vez al mes.

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